Guía completa

No damos precio de frenos sin medir antes. Un mismo síntoma —chirrido, vibración, pedal raro— puede tener tres causas distintas con tres presupuestos distintos, así que el primer paso siempre es subir el coche al elevador y sacar la galga.

Lo que se ve a simple vista y lo que no

El desgaste de la pastilla se ve; el estado real del disco (grosor, alabeo) necesita medición. Un disco que parece bien a simple vista puede estar por debajo del mínimo del fabricante, y al revés: uno con manchas superficiales puede seguir perfectamente dentro de tolerancia.

El líquido, la parte que se olvida

Comprobamos siempre la humedad del líquido de frenos con un medidor específico, aunque el cliente solo haya pedido cambiar pastillas. Un líquido saturado de humedad hierve antes en una frenada fuerte, y eso se traduce en menos potencia de frenado justo cuando más hace falta.